En NYC se deja sentir el paro de los inmigrantes

02-16-2017_01_undiasininmigrantes

Ramiro Yupa llegó a la ciudad de Nueva York el año pasado, buscando mejores oportunidades económicas para sustentar a su familia en Ecuador. Hace tres meses, el hombre de 38 años comenzó a trabajar en el restaurante Blue Ribbon Brasserie, en SoHo, limpiando y ayudando con la preparación.

Desde que Donald Trump ganó la presidencia, el inmigrante ha estado preocupado sobre todo por las políticas de deportaciones de la nueva administración, pero este jueves se sintió un poco más seguro tras recibir el apoyo de sus propios patrones. “Me siento protegido porque el jefe del restaurante nos está apoyando”.

Blue Ribbon Brasserie fue uno de muchos restaurantes y negocios de la Gran Manzana que cerraron sus puertas en apoyo a la manifestación nacional llamada “Un día sin inmigrantes”, que se llevo a cabo por la convocatoria que hicieron individuos en las redes sociales o en la calle regando la voz.

“Cuando empleados que no han faltado un día de trabajo en 25 años van a donde ti y te piden por un día libre para marchar contra la injusticia, la respuesta es fácil”, leía el letrero colocado en la puerta del restaurante anunciando que estaban cerrados. Los socios de Blue Ribbon decidieron no abrir siete de sus locales en la ciudad de Nueva York.

El restaurante Mexicano La Contenta, en el Lower East Side, también cerró sus puertas y utilizó las redes sociales para dejarle saber a sus clientes que habían decidió apoyar a los inmigrantes.

“Decidimos cerrar porque al final de cuentas como negocio yo no puedo hacer nada sin ellos”, dijo el chef Luis Arce Mota sobre sus empleados. El codueño de La Contenta indicó que todos los trabajadores son inmigrantes de Guatemala, Colombia, Honduras y México.