Venezuela denuncia campaña de acoso

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El gobierno de Venezuela solicitó suspender un debate previsto en la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre la crisis política y económica que vive el país sudamericano, al acusar a Estados Unidos de dirigir una campaña de “acoso” contra su presidente, Nicolás Maduro.

“Venezuela, ante los graves e irregulares acontecimientos que se vienen desarrollando contra el Estado venezolano en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA), se ha dirigido al presidente del Consejo Permanente para solicitar la suspensión de la sesión”, señaló un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores.

El grupo de 18 países, que incluye a México, Panamá, Estados Unidos, Argentina, Brasil y Uruguay, pidió una reunión extraordinaria en el Consejo Permanente a fin de “discutir la situación” de Venezuela, sumida en una crisis institucional y económica.

Caracas denunció una campaña de “acoso” dirigida por Washington “a través del ocupante de la Secretaría General de la OEA, Luis Almagro, y un grupo de países que ha conformado una facción minoritaria, y ha fomentado un ambiente internacional pernicioso sobre el transcurrir de la vida democrática en Venezuela”.

La canciller venezolana, Delcy Rodríguez, acudió e al Consejo Permanente, en Washington, para interferir sobre la reunión de este día.

En un informe entregado al Consejo Permanente, Almagro pidió el 14 de marzo aplicar la Carta Democrática Interamericana y suspender a Venezuela del organismo si no convoca elecciones generales “libres, justas y transparentes” en breve.

Los esfuerzos injerencistas  de Luis Almagro están centrados cabildear por encargo de Estados Unidos la mayor cantidad de países a que voten contra Venezuela. Estados Unidos está ejerciendo presión contra las naciones caribeñas que reciben apoyo económico de Venezuela. No hay que hacer esfuerzo alguno para aceptar como cierto este detalle. Y es preciso vincularlo al origen mismo del comunicado, advierten analistas políticos.

¡Vaya democracia la que sustenta el poder hegemónico a nivel global! Sobre los elementos de presión, las grandes agencias guardan silencio. El financiamiento para la construcción de nuevos muros, las deportaciones masivas, la imposición de barreras en el comercio internacional, la suspensión de ciertos capítulos de colaboración económica y apoyo político, y otros mecanismos de chantaje.

¿Cederán los gobiernos a las presiones a riesgo de pagar un alto precio en ilegitimidad? ¿Renunciarán por dádivas o por burdo pragmatismo a sus compromisos en mecanismos que tanto han aportado a los pueblos de América como el ALBA y Petrocaribe?, cuestionan los críticos.

La derecha busca el control político de la región y se propone recuperar a Venezuela. Si no fuera de ese modo, la OEA estaría convocando a sus expertos en políticas sociales para colaborar en la neutralización de las acciones de quienes sustentan la guerra económica, advierten.