Irán finaliza las tareas de rescate tras contar más de 500 muertos por el terremoto

Tras 530 muertos hallados entre los escombros y más de 8.000 heridos en el potente terremoto que sacudió la frontera entre Irán e Irak el pasado domingo con una magnitud de 7,3 grados en la escala de Richter, Teherán ha perdido la esperanza de hallar personas con vida bajo los edificios derruidos.

Cuando se cumplen tres del seísmo, el Gobierno iraní, cuyo país ha registrado el mayor número de víctimas, ha ordenado que terminen las operaciones de rescate en las zonas afectadas, según informó la agencia IRNA.

El terremoto afectó aldeas y ciudades en el área montañosa de la provincia de Kermanshah, fronteriza con Irak, mientras muchas personas se encontraban durmiendo en sus hogares, y dejó a muchos supervivientes combatiendo el frío y el hambre sin la protección de sus casas. Al menos 14 provincias en Irán resultaron afectadas.

Muchos pasaron una segunda noche a la intemperie por temor a más terremotos tras cerca de 193 réplicas
El nuevo recuento de fallecidos que ofrecen hoy las autoridades supone un aumento considerable en el número de víctimas mortales causadas por el seísmo, cuyo balance ayer era de 430.

La cifra de víctimas se ha ido incrementando con el paso de las horas y con el avance de las tareas de retirada de escombros de las cerca de 30.000 viviendas destruidas.

La televisión estatal informó de que miles de personas ocupaban campamentos improvisados mientras que muchos otros pasaron una segunda noche a la intemperie por temor a más terremotos tras cerca de 193 réplicas.