Países árabes indignados por traslado de embajada de Estados Unidos a Jerusalén que será reconocida como capital de Israel

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Árabes en todo el Medio Oriente reaccionaron furiosos contra la anticipada decisión del presidente estadounidense Donald Trump de declarar a Jerusalén como la capital de Israel.

Políticos, activistas y gente común, desde Teherán y Ankara hasta Siria, advirtieron que la medida inflamará las pasiones entre los musulmanes de la región y sembrará la inestabilidad y el caos.

Fuentes estadounidenses avisaron que Trump le instruirá al Departamento de Estado a iniciar el largo proceso de mudar la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén.

Los funcionarios, que pidieron no ser identificados, dijeron que Trump emitirá una declaración amplia sobre el status de Jerusalén como “la capital de Israel”. Jerusalén es el lugar más sagrado para los judíos. Pero alberga también el tercer templo más venerado para los musulmanes y lugares sagrados para el cristianismo.

La ciudad es el epicentro del conflicto entre los israelíes y palestinos. Cualquier amenaza percibida a los reclamos musulmanes sobre la ciudad ha llevado a violentas protestas en el pasado, tanto en Tierra Santa como en otras partes del mundo islámico. En Beirut, cientos de refugiados palestinos protestaron en el campamento de refugiados Bourj al-Barajneh, gritando “¡Trump es un loco!”