Campesinos en el norte de Morazán le piden al señor de los milagros lluvia por sequía que amenaza sus cultivos

Los campesinos del oriente del país están muy preocupados, tan es así que la iglesia católica de San Simón en el norte de Morazán organizó una caminata hasta los cerros cargando al señor de los milagros patrono del municipio, pidiendo lluvias para no perder sus cultivos.

Siguiendo la costumbre de los pueblos originarios que le pedían al dios de la lluvia para que sus cosechas fueran abundantes, ahora los descendientes de los lencas elevaron oraciones a su santo patrono para que les mande lluvia abundante.

El ministro de Agricultura Orestes Ortez aseguró que están monitoreando permanentemente cómo evoluciona la situación climática del país y tienen la mejor disposición de auxiliar a los pequeños productores.

“El énfasis de nuestro gobierno es ayudar a pequeños productores, en el caso de posibles afectaciones por la sequía en la zona oriental”, dijo el funcionario.

El titular del MAG señaló que “cualquier información que no sea oficial carece de fundamento. Este Ministerio está levantando una encuesta para estimar posibles afectaciones en todo el territorio, con énfasis en los municipios recurrentes de sequía del corredor seco del país”.

En este sentido indicó que en este momento no hay desabastecimiento en las plazas. Todos los días se realiza un monitoreo desde la Dirección General de Economía Agropecuaria.

Ortez aclaró que la sequía en el corredor seco no está provocando alzas en precios de granos básicos por lo que no hay razones para que se venda producto a un precio mayor del que debe comercializarse.

La sequía que afecta a la zona oriental del país está impactando los cultivos sembrados, y los daños se estiman en unas 65,000 manzanas de maíz, aseguró hoy Carlos Arteaga, de la Asociación Nacional de Pequeños y Medianos Productores Rurales de El Salvador.

Arteaga explicó que la condición climática que se observaba no era la mejor y con anticipación advirtieron a los productores no sembrar.

“Los que sembraron son las personas que se ven mayormente afectadas en este momento”, dijo el dirigente. Señaló que solo en Usulután el riesgo de pérdida es de 1 millón 350,000 quintales.

Las proyecciones sobre el daño en frijol aún no se han hecho, pero es obvio que en la medida que se acentúa el periodo seco podría tornarse más crítico el impacto para este grano básico.
Carlos Arteaga sostiene que se hace necesaria una política nacional agropecuaria, para manejar de forma la situación agrícola en el país.