FGR sin dar seguimiento a señalamientos hechos por expresidentes acusados de corrupción que favorecieron a Arena

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En periodo preelectoral no solo los partidos políticos están haciendo campaña, también lo hace la Fiscalía General de la República al anunciar un mega caso de corrupción de un expresidente de la República Elías Antonio Saca, del partido Arena, al que acusa de robar millonarias cantidades de dinero del erario público y después perdona con procesos abreviados que minimizan la condena que le será impuesta al confesar delitos.

Lo señalan analistas y tuiteros en las redes sociales que reprochan la actitud del fiscal Douglas Meléndez, por ser permisivo en este caso con el único fin de salvar a otros ex funcionarios del ejecutivo de Saca y que se resguardan bajo la bandera tricolor y que se beneficiaron de fondos durante su administración.

Y no es para menos la indignación que existe pues Saca es el segundo expresidente arenero que resulta salpicado con actos de corrupción durante su gestión presidencial. Lo diferente es la instancia donde están confesando sus delitos. Francisco Flores Pérez lo hizo ante una comisión especial de la Asamblea Legislativa y Elías Antonio Saca ante el juez José Luis Giammatei.

En su declaración ante el juez este jueves, el ex mandatario ha confesado haber trasladado al partido Arena $400,000, un hecho que de sobra se ha sabido pues esa institución política ha sido uno de los destinatarios de fondos públicos y de la cooperación de China Taiwán.

Lo novedoso es que las líneas de investigación que se han venido exponiendo a luz por los dos expresidentes nunca han servido como insumo a la fiscalía que administra el fiscal Douglas Meléndez, para tocar fondo y procesarlos.

Según el diputado y secretario general del partido Cambio Democrático Juan José Martell, existen méritos suficientes para cancelar el partido Arena. Pero los hechos no trascienden hasta ahí mucho menos a investigar más a fondo las revelaciones que está haciendo el segundo ex presidente arenero acusado de corrupción y que hoy confiesa abiertamente sus delitos al verse favorecido por un proceso abreviado que le garantiza no devolver el monto de lo defraudado al Estado.