Iglesia, feligreses y organizaciones sociales exigen justicia en caso de asesinato de monseñor Romero

Por: Wilber Ruano

Organizaciones de la sociedad civil se concentraron este miércoles en el Monumento al Divino Salvador del Mundo y posteriormente marcharon hasta el Centro Judicial Isidro Menéndez de San Salvador, para exigir justicia y que se proceda legalmente contra los responsables de asesinar a Monseñor Óscar Romero, quien perdió la vida de un disparo lanzado por un francotirador el 24 de marzo de 1980, mientras oficiaba una misa en la capilla del Hospital Divina Providencia.

El asesinato de Romero fue uno de los hechos de violencia más impactantes de un prolongado conflicto entre una serie de gobiernos respaldados por Estados Unidos contra la izquierda, en el que perecieron miles de personas a manos de escuadrones de la muerte.

José Lazo, de la Fundación Pro búsqueda de niños desaparecidos dijo que es una vergüenza que no se haga justicia en este caso que está plagado de impunidad jurídica, impunidad moral, impunidad económica y hasta impunidad eclesial.

“El cardenal lo decía hace poco, es una vergüenza para este país que no se investigue el caso de monseñor Romero, pero también es una vergüenza que en este país no se investigue los miles y miles de víctimas del conflicto armado…hay una deuda del Estado”, dijo lazo.

Ovidio Mauricio González, coordinador de Tutela legal detalló que con esta marcha a los juzgados pretenden que se ratifique las pruebas que reveló el informe de la Comisión de la verdad y el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, donde claramente están los nombres de los responsables del asesinato del que en unos días será el primer santo en la historia del País.

Por su parte el padre German López de la Iglesia Anglicana dijo que ya se sabe que el mayor Roberto d´Aubuisson, fundador del Partido ARENA fue uno de los autores intelectual del magnicidio, pero que es necesario conocer el nombre de todos los que estuvieron involucrados en este caso.

La reapertura del caso de Monseñor Romero se dio por orden Judicial el 12 de mayo de 2017 y durante estos meses se ha solicitado al juzgado cuarto de instrucción de San Salvador y a la Fiscalía General de la República que investigue a todos los autores intelectuales y no sólo a Álvaro Saravia.