Madrid ultima la seguridad del Superclásico: el operativo más complicado de su historia

La Policía Nacional ya tiene muy avanzado y casi terminado el dispositivo de seguridad para la final de la Copa Libertadores, que se celebrará el próximo domingo en el estadio Santiago Bernabéu entre el Boca Juniors y el River Plate. El paseo de la Castellana, en pleno centro de Madrid, quedará cortado desde las nueve de la mañana y se dividirá en dos zonas para hinchas para los equipos. Los mandos policiales reconocen que se enfrentan al encuentro de mayor riesgo de toda la historia de la ciudad.

Los seguidores tendrán que canjear los recibos de haber adquirido las entradas directamente en los puntos que habilitará el Real Madrid. De esta forma también está previsto que se controle el número de personas que reciben los tiques.

Fuentes de la organización han explicado que el Real Madrid sufragará actividades y animación hasta el comienzo del partido, a las 20.30 del domingo. La apertura del estadio se realizará unos 90 minutos antes del inicio del encuentro, de forma que las aficiones entren con el tiempo suficiente, pero sin estar demasiado en el estadio. Se quiere frenar cualquier enfrentamiento.

Las Rozas y Valdebebas

Está previsto que Boca pueda entrenarse en las instalaciones de la Real Federación de Fútbol, en el municipio madrileño de Las Rozas, mientras que River podrá preparar el encuentro en la Ciudad Deportiva del Real Madrid, en Valdebebas, cerca del aeropuerto de Barajas.

Fuentes policiales han explicado que se está estudiando la forma en que se pase la factura de parte del coste del dispositivo a los organizadores, en especial los gastos de desplazamiento, dietas y alojamiento de las Unidades de Intervención Policial (UIP, los antidisturbios) que acudan de fuera de Madrid a cubrir el encuentro.

El delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Rodríguez Uribes, ha convocado para las once de la mañana del próximo viernes una reunión con todos los mandos policiales, en especial de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana, en la que se concretará el despliegue final de agentes y dónde se ubicarán. De momento, no se han dado cifras ni siquiera aproximadas de efectivos. Eso sí, el número superará “con creces” a los distribuidos en otros partidos de alto riesgo, como un Real Madrid-Barcelona. Estos llegan a movilizar hasta 2.500 agentes.

Fuentes de la Delegación explicaron que se está en contacto permanente con la policía argentina y que está previsto que se desplacen agentes desde Buenos Aires para participar en el dispositivo de seguridad. De hecho, la Policía Nacional ha cursado una petición al Director Nacional de Seguridad de Fútbol de Argentina para que se desplace a España “una delegación de especialistas en seguridad deportiva y del Sistema del Programa Tribuna Segura”, dada “la magnitud del evento a desarrollar y al control de los hinchas de ambos equipos”. “Todo ello, con la finalidad de integrarse en el dispositivo de seguridad que la Policía Nacional desarrollará”, añade el escrito.

Uno de los aspectos que está aún sin confirmar es si el presidente argentino, Mauricio Macri, se desplazará a Madrid para asistir a la final. Fuentes del dispositivo no lo descartan , pero reconocen que no se conocerá hasta última hora por motivos de seguridad. En caso de que asista, también se prevé que pueda ir al partido el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.