Colombia cae 2-1 ante Corea del Sur pero deja buena impresión en juego

Más allá del resultado, de la derrota 2-1 con Corea del Sur (la cuarta en seis enfrentamientos), la selección de Colombia tuvo una buena prueba frente a un rival que apretó, que desnudó la debilidad de algunos y que ayudó para probar la calidad de otros. Carlos Queiroz utilizó el encuentro con el fin para el que son organizados los amistoso: para ensayar posiciones y jugadores, para darle la oportunidad a unos, para conocer a otros. Y aunque al final terminó con el que parece ser su onceno base, el entrenador portugués se hizo una idea de lo que tiene y lo que debe mejorar.

De hecho, el equipo tricolor salió con ocho cambios con respecto al duelo frente a Japón en el que se impuso 1-0 el viernes pasado. Queiroz dejó en el banco a James Rodríguez y Radamel Falcao García y le dio la oportunidad a los que fueron suplentes el partido anterior. No se sabe si fueron los nervios o la presión del local, pero al minuto 17 Corea del Sur ya ganaba 1-0.

So Heung-Min, el compañero de Dávinson Sánchez en Tottenham, aprovechó una jugada de rápida y sacó un remate potente que pudo tener una mejor reacción del portero Iván Arboleda, que vio cómo la pelota se metió en su arco. Le faltaron manos firmes al guardameta de Banfield, titular por primera vez con el equipo colombiano.

Ya después vino la reacción del seleccionado nacional, una que otra salida por las bandas y llegadas sin peligro. Y eso lo aprovecharon los coreanos, que sofocaron en el terreno del rival y que por poco se aumentan la cuenta.

Con el desorden producto del gol del local, Queiroz empezó a mover sus fichas. Primero mandó al terreno de juego a Jeison Murillo por Yerry Mina, quien tuvo una lesión muscular y tuvo que abandonar el partido.